por nidiosniamo
Ilustración en contexto original: spanishchina

Cada día tengo más claro que la democracia es una ficción.
Votamos, nos creemos que decidimos algo, y volvemos a casita hasta que dentro de 4 años vuelvan a llamarnos para votar. Elegimos quién queremos que se siente en el sillón azul, hasta ahí llega nuestro poder.
Lo que pase después, no nos compete: son cosas de mayores. Y el pueblo es un niño tonto que no entiende de macroeconomía, primas de riesgo ni mercados, deja que se tueste al sol en la playa mientras los amos del mundo deciden el programa para el próximo curso.
Desde los púlpitos mediáticos nos siguen hablando de democracia. Pero para que haya democracia debe haber, en primer lugar, soberanía nacional.
Y eso es algo que muchos países hemos perdido hace tiempo.
Para muestra, bien vale un botón. En este caso el italiano: la noche en que geithner obligó a Europa a acabar con Berlusconi