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EJÉRCITO DEL FUTURO General

El club Bilderberg. 2ª parte

por Matahari07

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Informe 0257007-07

Clasificación : Alto Secreto

Att.: Comandante Inar de Solange

Asunto: Club Bilderberg

Agente: Matahari 07

Estimad@ comandante: Editando el material grabado durante mi primera jornada en la reunión del Club Bilderbreg, detecté una conversación registrada con bajo nivel de señal, debido sin duda a que se produjo en el bar, en una mesa contigua a la que ocupaba mi cliente, por lo que el micro inalámbrico instalado en su bolsillo la captó con dificultad. No obstante, tras el oportuno tratamiento de filtrado del espectro de frecuencias, resultó inteligible y la transcribo en este informe literalmente.

Las voces pertenecen a Felipe González y Jose Luis Rodríguez Zapatero.

Z.: Hombre Felipe, tu aquí tan tranquilo con tu manzanilla…

G: Hola José Luis. Siéntate y pídete una.

Z: Vale, pero la mía va a ser en infusión, no de Cádiz…

G : Me da que a lo mejor necesitas una tila, porque te veo un poco tenso…

Z : Tienes razón, pero reconocerás que no es para menos después de lo que se ha oído ahí dentro…

G : Bueno, conociéndote y sabiendo que es tu primera asistencia a una reunión del Club, te entiendo. Yo fui primerizo en La Toja en 1989, con el agravante de ser el anfitrión. Ese honor se me concedió por el éxito del Sí a la OTAN que obtuve en el referéndum del 86, rectificando nuestro “De entrada NO” programático…

Z : ¿Es verdad que te llamaron del Club para que rectificaras…?

p>G : Me llamó Willy Brandt y en cinco minutos me hizo cambiar de opinión. No me pidas detalles porque están catalogados como estrictamente confidenciales por el Club.

Z : Pero entonces los presidentes, tú entonces y yo ahora, ¿estamos supeditados a sus intereses?

G : Ya lo dijo el viejo camarada Marx.: El poder político es un instrumento en manos de la economía. Quien controle los medios de producción, controla el mundo.

Z : Pero esa visión es obsoleta. En el estado de derecho, el poder político emana de la soberanía popular expresada en el voto de los ciudadanos.

G : Mira José Luis, ¿vamos a hablar de cómo son las cosas o de cómo creemos que deberían ser? Primero, el estado de derecho y la democracia se han convertido en un decorado útil para la legitimación de la autocracia global, que ejerce su despotismo ilustrado con la connivencia de la mayoría de los ciudadanos, contentos con su presunta libertad de expresión y su derecho a votar cada cuatro años. Sus exigencias prioritarias a los políticos electos son el nivel adquisitivo y la seguridad; renuncian gustosos a ejercer su poder civil en el día a día y muchos aplauden a los corruptos y prevaricadores, reconociendo cínicamente que ellos actuarían igual si tuvieran ocasión.

En cuanto a la soberanía popular, es un monstruo encerrado en la caja de Pandora.

Las veces y lugares en que se ha abierto esa caja en la historia, el desorden y el terror han invadido y arrasado la sociedad y la convivencia de los ciudadanos. Son éstos los que más la temen.

Z : Pero la tendencia actual en todo el mundo es el giro hacia la democracia y el libre mercado…

G : El siglo XX ha sido el escenario histórico de dos grandes experimentos políticos:

El estado democrático capitalista y el estado totalitario comunista. Son la tesis y la antitesis del modelo de estado moderno.

Para el siglo XXI el Club propone la síntesis: El nuevo estado global.

Una clase proletaria de consumidores con derecho de propiedad privada y de voto, pero sin posibilidad de acceder a los poderes político y económico que serán detentados en exclusiva por la autocracia y ejercidos a través de un único parlamento global bipartidista, donde los políticos serán actores a sueldo. Desaparecerán la clase media y la familia, los hijos serán tutelados y educados por el estado a partir de los cuatro años. Ese será también el plazo máximo de duración de los contratos matrimoniales; por ley, las madres serán esterilizadas en el parto de su primer y único hijo…

Z.: Para Felipe, para por favor. No me puedo creer que se puedan imponer por decreto semejantes normas en contra de las costumbres y tendencias del ser humano y de la sociedad actual, al menos en occidente…

G. : El proceso ya ha empezado en todo el mundo. El experimento de China, va en esa dirección. Pero en occidente también. Tú mismo, estas colaborando en el proceso de demolición de la familia…

Z.: ¡Por Dios Felipe!…

G.: José Luis, no te sulfures y escúchame. En el modelo tradicional de familia, la mujer dependía económicamente del marido toda su vida, lo cual fomentaba matrimonios de larga duración. La integración de la mujer en el mundo laboral y su independencia económica, que tanto el tuyo como los demás gobiernos occidentales apoyan, rompe esta tendencia y las estadísticas muestran el alto número de demandas de divorcio promovidas por mujeres actualmente. Se acabó lo de “hasta que la muerte os separe”.

Los estudios sobre la bioquímica del amor humano indican que las dosis de dopamina, serotonina y oxitocina, responsables del enamoramiento inicial en una pareja, se reducen considerablemente después de cuatro años de convivencia. En ese momento, los cónyuges se ven por primera vez tal como son, sin la influencia de las endorfinas y pocos hombres y menos mujeres, están por la labor de apostar por un proceso de reconocimiento y aceptación del otro real, que conlleva la renuncia al ideal soñado.

Y no por casualidad, cuatro años es también el plazo que necesita un niño desde su nacimiento para superar la fase en la que precisa que su alimentación y cuidado le sean prodigados por sus padres biológicos.

Así pues, el modelo de familia tradicional tiene una base más social que biológica.

El entorno social de occidente está cambiando y en España tú eres uno de los impulsores de esos cambios, tratando de responder a las expectativas de los ciudadanos.

Por ejemplo, tu iniciativa de legitimar el matrimonio entre homosexuales favorece la aceptación de otros posibles modelos de organización familiar.

En cuanto a la esterilización tras el primer hijo, será relativamente sencilla de impulsar con argumentos sobre la superpoblación, la vida laboral de la mujer, el mercado de trabajo, etc.

Z.: Pero ¿cómo se puede conseguir transformar una clase media con alto poder adquisitivo y un gran nivel de educación y pensamiento humanista, en un proletariado resignado a su papel de productores-consumidores sumisos?

G. : Arruinándola, alienándola y aterrorizándola. Como ejemplo, limitémonos al caso de España. Efectivamente, el nivel de vida ha subido en los últimos años por encima de la media europea. Una de las claves sin duda ha sido el bum inmobiliario. Pero ese es un globo muy fácil de pinchar, manteniendo la escalada de los tipos de interés, que ya está poniendo en aprietos a gran parte de los hipotecados, y rematándolos con una sustancial subida del petróleo.

El sector de la construcción y sus industrias afines, caerán en picado. Los autónomos de oro como fontaneros, albañiles, electricistas, carpinteros etc. tendrán que nivelar sus tarifas con las de los inmigrantes que ahora trabajan para ellos. El efecto dominó afectará a todos los sectores: automovilístico, turístico, hostelero, ocio, etc.

Se producirá un estado de frustración nacional ante la imposibilidad de mantener un nivel de vida al que nos hemos acostumbrado, que agriará el carácter lúdico que ha caracterizado siempre a nuestra gente. Ya se detectan síntomas en ese sentido: se sale menos, se bebe compulsivamente, se lee poco, se ve más tele-basura. La gente cree todo lo que dice la televisión y tú sabes hasta que punto se manipula la información.

Si además se produce una escalada de violencia terrorista con más atentados como los del 11-M y otros con armas químicas o bacteriológicas, la población estará dispuesta en poco tiempo a aceptar cualquier propuesta que garantice la subsistencia y la seguridad.

Z.: Hablas como si fuese inevitable que llegue a ocurrir exactamente así…

G.: Te he pintado a grandes rasgos el futuro que algunos de los más poderosos y recalcitrantes miembros del Club Bilderberg han diseñado. Si va a ocurrir así o no, nadie puede decirlo con seguridad porque la historia es un sistema de fuerzas caótico donde la más pequeña variable introducida puede alterar por completo el resultado final.

Es lo que en los años sesenta se llamó el “efecto mariposa” cuando las primeras computadoras, aplicando el modelo matemático del meteorólogo Edward Lorenz para predecir el comportamiento de la atmósfera, fallaban en su pronóstico del tiempo en Nueva York debido al efecto del batir de alas de una mariposa en Manchuria…

(A partir de aquí se pierde totalmente la señal de audio, seguramente debido a que mi cliente abandonó su mesa. Seguiré informando en próximos envíos. Saludos)

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